La Garganta Desconocida
lunes, 7 de mayo de 2012
Decepción.
Andaluces, me habeis decepcionado. ¿En serio? ¿Otra vez lo mismo? No, esta vez peor, esta vez con sujetos peor encaminados en la vida democrática.
Yo no se qué hacer ya, tenemos que cambiar, hay pobres y ricos, esto es así, no todos podemos ser ricos.
Si un trabajador se rebela contra su jefe lo echan a la calle, señor rojo, piénsese muy bien lo que va a hacer usted en estos cuatro años.
Estoy ya cansado de lo mismo. Tengo que hacer algo, y lo haré.
Decepción.
Andaluces, me habeis decepcionado. ¿En serio? ¿Otra vez lo mismo? No, esta vez peor, esta vez con sujetos peor encaminados en la vida democrática.
Yo no se qué hacer ya, tenemos que cambiar, hay pobres y ricos, esto es así, no todos podemos ser ricos.
Si un trabajador se rebela contra su jefe lo echan a la calle, señor rojo, piénsese muy bien lo que va a hacer usted en estos cuatro años.
Estoy ya cansado de lo mismo. Tengo que hacer algo, y lo haré.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
¿Por qué yo?
¿Por qué yo? ¿Por qué puñetas yo? No quiero, soy jóven.
Esa pregunta se la hizo un chico de 17 años, alto, moreno, de ojos azules al enterarse que le habían diagnosticado cáncer de sangre o, en términos médicos, leucemia.
Fue interesante el modo en que se enteró de la enfermedad:
David comenzó una dieta famosa que fue y sique siendo el boom de las dietas. Al mes de haber comenzado la dieta David había perdido 11 quilos y de vez en cuando sentía unos mareos que, en ocasiones, le hacían tener que sentarse en algún sitio antes de caer al suelo. Una vez el mareo llegó hasta un punto en el que la vista se le nubló de tal manera que la única información que llegaba a su cabeza eran puntos rojos en un mar negro.
Su madre le decía que fuera al médico ya que él no aceptaba que era porque comía poco o al menos eso creía la madre, pero la noticia fue otra.
-Hemos encontrado indicios en la pruebas de que padeces leucemia.- en ese instante se le cortó la respiración.
Maldita fuera la frase que salió de la boca del doctor Aquiles. Aquiles, un doctor de raza sudamericana, nunca pensó que su viaje a España para ejercer la medicina en un ambiente de mejor riqueza en aspectos amplios conllevaría el tener que informar de un cáncer mortal en el cien por cien de los enfermos que lo padecían.
Esa pregunta se la hizo un chico de 17 años, alto, moreno, de ojos azules al enterarse que le habían diagnosticado cáncer de sangre o, en términos médicos, leucemia.
Fue interesante el modo en que se enteró de la enfermedad:
David comenzó una dieta famosa que fue y sique siendo el boom de las dietas. Al mes de haber comenzado la dieta David había perdido 11 quilos y de vez en cuando sentía unos mareos que, en ocasiones, le hacían tener que sentarse en algún sitio antes de caer al suelo. Una vez el mareo llegó hasta un punto en el que la vista se le nubló de tal manera que la única información que llegaba a su cabeza eran puntos rojos en un mar negro.
Su madre le decía que fuera al médico ya que él no aceptaba que era porque comía poco o al menos eso creía la madre, pero la noticia fue otra.
-Hemos encontrado indicios en la pruebas de que padeces leucemia.- en ese instante se le cortó la respiración.
Maldita fuera la frase que salió de la boca del doctor Aquiles. Aquiles, un doctor de raza sudamericana, nunca pensó que su viaje a España para ejercer la medicina en un ambiente de mejor riqueza en aspectos amplios conllevaría el tener que informar de un cáncer mortal en el cien por cien de los enfermos que lo padecían.
jueves, 27 de octubre de 2011
Presentación
La Garganta Desconocida:
La garganta desconocida es un sitio libre para opinar sobre mis creaciones y mis críticas, si se cumple mi objetivo de la vida es posible que algún día os cuente el porqué del nombre de mi blog.
Desde aquí podréis acariciar el éxito con la yema de vuestros dedos, pero será la dama Suerte quien hará que se cumpla el objetivo de mi vida.
Os espero en el frío de la soledad y en el reflejo de la luz artificial en vuestros rostros, en esos huecos oscuros que lucen vuestros rostros debido a que una química reacciona ante ese estímulo que las personas que luchan por ser alguien irremediablemente sufren.
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